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Les festivitats als Sants Màrtirs

Tot i que no apareix cap celebració dedicada a sant Llucià i sant Marcià en els sacramentaris de Vic, de 1038, ni en el de Ripoll,  des dels primers moments en què es té constància de la devoció que ja hi ha establertes dues festes anuals dedicades als Sants Màrtirs, Llucià i Marcià a les quals, en temps posteriors se’n sumaran dues més. En el Missale Vicense[1] de 1496 conté les festes de l’1 d’abril i del 26 d’octubre; caldria afegir-hi, en record del miraculós augment de les relíquies esdevingut l’any 1342 i la anomenada “del patronatge”, establerta en data desconeguda.

 

Primer d’abril: la festa ciutadana

L’1 d’abril es festejava la invenció o troballa de les relíquies tot i que, segons la llegenda, va tenir lloc un 9 d’octubre de l’any 1051. El missal de 1496 només deia que era una festa pròpia de la ciutat. El consell ciutadà havia de guarda-la amb certa solemnitat. El cerimonial de consellers de la ciutat de Vic, recollit pel conseller en cap Antoni Vila el 1496, establia el protocòl que calia seguir:

Los honorables Consallers deuen fer que lo primer dia de abril sia feta e colta festa dels gloriosos màrtirs com és acostumat e alguns días abans deuen de part llur emprar capellans qui la dita jornada façan en llur sglésia e capella lo offici e diguen la missa solemnement, e los dits Consallers deuen donar orda si fassa sermó de la vida e martiri llur, e fer dita capella sia empaliada , e lo vespra ans de dita festa fer per la Ciutat crida l endemà tot ham sia a la dita capella per hoyr lo offici e sermó e posar certa pena de voluntat de la cort tot hom a faça festa, com és raó per les grans gràcias en temps de sequedats e altres necessitats havem per mitjà llur, per ço se deuen venerar e los Consallers ab samarras y veguers y deuen ésser en dit offici, e encara lo Vaguer y sia per son honor[2]”.

Aquesta festa, tot i ser considerada que estava estretament relacionada amb el poder civil, . constava en tots els calendaris de les celebracions de l’església vigatana. Les Constitucions sinodals de 1748 la contemples com “inventio SS. Luciani , & Marciani Mar[3].”

Igualment, va assolir un cert caire popular ja que el folkloristes Valeri Serra i Boldú[4] i Joan Amades[5] la inclouen en les seves obres.

 

Dimarts de Pasqua de Resurrecció: la festa del patronatge

Fins al 1936, en aquesta diada, tenien lloc les anomenades “catorze processons”. Joan Amades  va recollir al seu Costumari català que “d’aquest nombre de pobles de la Plana [de Vic] feien cap a la ciutat de Vic nombrosos veïns i devots, presidits per la clerecia. Es reunien a Santa Clara i, organitzats en magna processó, sortien vers la capella de la Mare de Déu de la Pietat, on se celebrava una solemne funció religiosa” i detalla que “aquesta festa obeïa a un vot en ocasions de grans calamitats, pestes i fams[6]”. D’aquesta reunió de processons diverses se’n deia “processó de les cuques” o “de matar la cuca’ que, d’acord amb la versió d’Amades, podria fer referència a la plaga de la llagosta que va afectar les terres osonenques el juliol de 1687.

La consueta de l’església parroquial de Sant Andreu de Gurb, de 1664, assenyala que “lo dimarts de Pasqua acostuma de anar la professó de la present iglésia a Nostra Senyora de la Pietat de Vich per visitar los gloriosos màrtirs[7]”. De forma semblant, la consueta de Santa Maria de Folgueroles, de 1655, indica que entre les processons a les quals tenia obligació assistir el rector, fora de la parròquia només hi havia la de “lo dimars de Pasqua a la Pietat de Vich[8]. D’entre les altres parròquies que també prenien part del seguici eren : Sant Julià Sassorba, Tona, Múnter, Sentfores, Malla i la mateixa de Vic.

L’origen de la manifestació religiosa no és gens clar. La publicació El ausonense ja s’ho plantejava el 1862:

“En vano hemos recurrido a nuestros archivos, á los de algunos de los pueblos del contorno, á la tradición de los ancianos y á las noticias de los anticuarios; nunca hemos podido inquirir el origen de estas procesiones que en número de catorce antiguamente y hoy día de trece, --la otra, la de Tona, viene el día de S. Marcos—acuden todos los años presididas del Lignum–crucis, llevado por el Sr. Párroco ó un coadjutor (...) Quien las atribuye á un voto emitido por los fieles á causa de una prolongada sequía, ó de una invasión  de asoladoras langostas; quién al espíritu religiosos de anteriores épocas; nosotros pensando cómo uno de nuestros co-redactores, autor de la “Historia de Vich”, opinamos que estas procesiones del martes de Pascua son una continuación de las que el Sr. Obispo D. Jorge de Ornós en 15 octubre de 1433, mandó celebrar el martes después de la Ascensión, para alcanzar, por la protección de las sagradas reliquias de los Santos Mártires Luciano y Marciano, á las que vienen a visitar dichas procesiones, el beneficio de la lluvia[9]”.

 

A la dècada de 1930 encara se celebrava:

“A la hora acostumbrada  llegaron el martes a esta ciudad las tradicionales profesiones votivas de los catorce pueblos  de la Plana de Vich, para la celebración del anual oficio en la parroquial de Nuestra  Señora de la Piedad, ante las cenizas  de los Patronos de Vich, los santos mártires Luciano y Marciano[10].

 

Dilluns de la Pasqua de Pentecosta: la festa imposada

Especial relleu, però, va adquirir la festa commemorativa del suposat augment de les relíquies esdevingut l’any 1342.

Era habitual que en els oficis religiosos hi tingués un lloc destacat el sermó. Aquest, ocasionalment,  era imprès posteriorment. Escrit i llegit per un destacat religiós de l’època, solia deixar constància del fet que havia estat origen de la festivitat i el posava com exemple d’un missatge diví. L’any 1783, l’orador era el caputxí fra Josep-Francesc de Vic exclamava:

“Gozemonos de estar imbuidos con los documentos que en el siglo catorze obligaron à nuestros antecesores à establecer, que en lo sucesivo se tuviesen por muy solemnes los días señalados para celebrar à honra de Luciano, y Marciano la gloriosa memoria de su Translación, clamando como algun día Marchodeo Isti sunt dies, quos nulla anquam delebit oblivio[11]”.

El 20 de maig de 1861, fou el frare caputxí Ramon Maria Camps qui declarava en el sermó:

“¡Ah! El aumento de esas sagradas Reliquias, no solo debia ser para glorificar á Luciano y Marciano, y para confundir á la incredulidad, si que tembién para vuestra utilidad y consuelo (...) ¿Y á que fin se aumentaron aquellas Santas Reliquias, sino para que las aguas de la protección de los gloriosos Mártires regasen y fertilizasen la tierra estéril de vuestros corazones, siendo semejantes á un huerto bien regado...[12]”.

Aquesta festa se seguia celebrant amb empenta a mitjan segle XIX. L’any 1862, coincidint amb les dates de la canonització de sant Miquel dels Sants havia comptat amb molta assistència:

“Concurridas en gran manera han sido las funciones religiosas que se han celebrado en las iglesias de la Casa de Caridad y de la Piedad, en los días festivos últimos, ó de la Pascua del Espíritu Santo. Precisamente se trataba de obsequiar á Santos patricios, que de muchos años á esta parte, y aun de siglos, son la veneración de la ciudad de Vich y su mayor honra, y en cuyo obsequio  nada se perdona absolutamente todos los años (...)Igualmente el lunes, día dedicado á honrar  en Ntra. Sra. De la Piedad las cenizas de los Stos. Mártires Luciano y Marciano; hubo también la solemne función de costumbre, que aunque no fue dispuesta por los Sres. Procuradores (que no aceptaron su cargo este año) no obstante se verificó con mucha solemnidad, concurrencia y orden, muy buena iluminación, y música, así como también con excelente panegírico, en que se manifestó cuanto distingue el Señor á los restos mortales de sus mártires y á los pueblos á quienes confía su custodia[13]”.

De manera semblant va passar a la festa de 1864; aleshores la presma destacava que havien estat especialment lluïdes:

“Muy lucidas fueron las funciones religiosas que se celebraron los días 15 y 16 del corriente en la iglesia de la Piedad en honor de los Stos. Mártires, Patronos de la ciudad (...) Por la tarde del lunes tuvo lugar la procesión que hacia muchos años no se había verificado, y fué ciertamente una de las más lucidas que hayamos visto. Aparte de los gigantes, enanos, bastoneros y demás adefesios, diversión de la gente menuda, iban al frente de la procesión los antiguos gremios y cofradías con sus estandartes, y seguidamente tres pendones que llevaban cada uno numeroso acompañamiento. El pendon principal  à cargo del Círculo-Literario fué el más favorecido , pues se veía en su acompañamiento lo más distinguido de nuestra sociedad, comisiones civiles y militares, etc.(...) En resumen; las fiestas cuyo bosquejo acabamos de hacer, son de las más brillantes que en esta han tenido lugar como funciones religiosas en honos a nuestros Patronos[14]

La festa continuava, encara, en la dècada de 1920 i principi de la de 1930. Alguns carrers, aprofitaven l’ocasió per fer la seva festa veïnal:

“La Junta de la Obra de los Santos Mártires Luciano y Marciano, honrará a los Santos Patronos de la ciudad con solemnes cultos religiosos en la iglesia de la Piedad el próximo lunes de Pascua. Por la mañana, a las ocho, Comunión general, estando encargado de la plática el cura párroco de la iglesia reverendo José Codina y a las diez y media: Oficio que celebrará el Cabildo catedral, estando encargado del sermón el joven catedrático de segunda enseñanza del Colegio de Nipor nuestro compatricio doctor José M. Creus (...) Los vecinos de la plaza de los Mártires se preparan para celebrar con el mayor esplendor su anual fiesta durante los próximos días de Pascua. El domingo, á las diez, en solemne procesión, se llevará a los Santos Patronos a la iglesia de la Misericordia donde se cantará solemne oficio, habiéndose encargado el panegírico al elocuente orador…[15]”.

 

26 d’octubre: la festa eclesiàstica

La segona era la commemoració del martiri, en els segles de l’edat mitjana va canviar diverses vegades de data. La festa tradicional és la del 26 d’octubre, però sembla que la proximitat d’aquesta amb la festa de sant Bernat Calbó que se celebrava dos dies abans, va comportar que fos moguda dins el calendari; el 1324, el Capítol ja havia decidit passar la festa dels màrtirs al 27 d’octubre, probablement per separar el màxim possible les dues celebracions. Un segle després, el bisbe Jordi d’Ornós, el 15 d’octubre de 1433, va determinar que a tota la diòcesi fos respectada la festa dels Sants Màrtirs el dimarts després de l’Ascensió. L’any 1447, però, el Capítol catedralici va indicar que es commemorés el diumenge després de l ‘octava de l’arcàngel sant Miquel[16].

La consueta de la catedral de Vic de 1662 establia lo modo de resar lo offici romà lo dia dels Màrtirs. El document s’estableix que:

En la octava se diuen lo primer dia les lliçons de la escriptura corrent y las del segon nocturno se diuen del mateix comú dles màrtirs post laudes. Lo dia segent se diuen las que segueixen del mateix comú; l’altre dia post laudes, y axís va tota la octava. Emperò si se acteratà un dobla en sta octava per no axò se deixan las lliçons que se avian de dir lo dia del dobla, sinó que si se avian de dir post laudes, que·s diga post laudes lo andemà del dobla y las altres antes se diran també estas[17]”. 

D’aquesta festa, es compta amb la descripció que en va fer Rafael d’Amat i de Cortada, baró de Maldà, el 1808. Coincidint amb la seva estada a Vic, i en un moment emmarcat per la Guerra del Francès, descriu el dia anterior a la celebració:

Se ha dit sent demà la festa dels Sants Màrtirs Llucià i Marcià, haver-se passat avís que ninguns trebàllien, sent Patrons de Vich, baix pena pecunària de 10 lliuras, y ab molt motiu los vigatans de ser-lus ben agrahïts, per haver-lus en altra ocasió librat-lus dels gabaigs que no pogueren entrar a la ciutat, sent ya en lo Pont que se aparegueren dos jovenets, no altras que estos dos gloriosos màrtirs, los Sants Llucià y Marcià, que’ls feren fugir[18]”.

L’endemà dia 26 d’octubre, el baró de Maldà segueix detallant les activitats relacionades amb la celebració; les relíquies es devien trobar a la catedral amb motiu de rogativa davant el coflicte bèl·lic que vivia el país:

Guardant-se las Sagradas Cendras de estos Sants Màrtirs LLucià y Marcià, en esta Santa Iglésia Cathedral, durant las rogativas ab sa intercessió a Déu nostre Senyor, antes del solemne ofici, est ab música, después del cant lo molt Iltre. Capítol de las horas Prima, Tèrcia, Sexta y Nona. Desde 3 quarts per las 9, fins a dos quarts per las 10, se ha feta la professó dels Sants Màrtirs, havent comensat si bé no ab timbalas y timbalers a caball devant, que aquí en Vich no se estilaran. Ha comensat fins al número de 12 vanderas ab sos vanderados y companys de estas, seguint después lo Revt. Clero de la Cathedral y los Srs. dignataris y canonges, ninguns ab ciris encesos a les mans, sí vestits ab sos bàbits de cor, seguint la música, escolans y demés individuos, que yo ne dich ministrils, y ab tot lo tern molt rich bermell de dalmàticas y capas de llana, o tissú ab galons de or; y desprués, las santas reliquias en un tabernacle, portant las varas del tàlem 6 capellans ab capas bermellas, no sé si de domàs; y al detràs lo Sr. Governador y ILtre Ajuntament, com lo de Barcelona antes de ser-hi los francesos, ab sos massers vestits ab sas gramallas bermellas. Havent seguit la professó lo curs de ciutat y vista nosaltres en casa Muntar voltar la plaza, havent entrat per aquell carrer a la iglesia de la Pietat, pròpia dels Sants Màrtirs, per casntar lo himne y oració. Tornada a la Seu, ab la corresponent il·luminació, se ha cantat lo Ofici Solemne per sa capella de música, mes no hi ha hagut sermó, únich requisit a esta grossa festa[19]”.

Aquesta festa d’octubre havien assolit un cert ressò popular. L’antic carrer dels Sants Màrtirs, actual carrer del bisbe Casadevall, aprofitaven per fer celebracions veïnals:

“Las iluminaciones de calle han terminado este año con las de la plaza de los Mártires, que celebraron ayer el martirio de sus patronos. Hermosa perspectiva ofrecía aquella abundante iluminación  con arcadas triangulares que circuían el óvalo del centro de la indicada plaza, en medio del cual descollaba una especie de templete, adornado con banderas y gallardetes destinado para la orquesta.  Las casas particulares estaban también muy iluminadas, y una considerable concurrencia ha asistido las dos noches á admirar esta especie de iluminación veneciana, que verdaderamente ha sido la mejor de cuantas se han hecho este año[20]”.

En el mateix sentit ho celebrava e veïnat proper a l’església de la Pietat:

“Los vecinos de la plaza de la Piedad, deseando recordar en algún modo los extraordinarios regocijos que la ciudad de Vich dedicaba en siglos anteriores á sus ínclitos Hijos y Patronos, cuya festividad celebraba ayer la Iglesia, engalanaron la plaza contigua al templo con bonitos pabellones, iluminando los balcones y ventanas de sus casas en las noches de la víspera y del día de ayer. En la tarde de este salió para diversión de los chiquillos el tradicional Bou de fusta, que consiste en un cuero de este animal, afectando la figura del mismo, debajo el cual se mete un hombre que se oculta por una tela que ocupa el rededor de las cuatro piernas del bicho. Para los muchachos es una de las más agradables diversiones, ofreciendo mucho juego por su similitud con la realidad[21]

A partir de la segona dècada del segle XX, les relíquies dels Sants Màrtirs es van acostumar a deixar a la catedral, com indici d’una nova apropiació eclesiàstica dels patrons, i només es duien a la Pietat amb motiu de les diferents activitats festives. Així es desprèn de les descripcions de diferents edicions com la de 1917:

“El domingo último, por la tarde,  fueron trasladados á la iglesia de la Piedad, desde la Catedral Basílica, donde se hallaban desde el día de su fiesta, las venerandas cenizas de los Santos Mártires Luciano y Marciano. Fueron acompañadas procesionalmente por el clero Catedral y gran número de fieles.

O la de 1926:

“El martes, festividad de los Santos Mártires Luciano y Marciano, al igual que todos los años fue trasladada, en solemne procesión, la urna que guarda sus cenizas, a la iglesia catedral frente a la cual se cantó solemne oficio por el ilustre cabildo, siendo luego retornadas a la iglesia de Piedad a causa de las obras que se realizan en el presbiterio de la misma [catedral per la col·locació de les obres de Sert]. A dichos actos asistió una representación del ayuntamiento presidida por el alcalde don Juan Comella[22]

I la de 1927:

“El miércoles, festividad de los Santos Mártires Luciano y Marciano, patronos de la ciudad, fueron llevadas en procesión sus reliquias al igual que todos los años, desde la iglesia parroquial de la Piedad a la Catedral Basílica[23]


[1] Vegeu d’edició fascimilar reduïda a cura de Francesc X. Altés. Missale vicense 1496. Barcelona: Institut d’Estudis Catalans, 2001

[2] Vila, Antoni. Cerimonial de consellers de la ciutat de Vic: manuscrit inèdit del sgle XV. Vic: Patronat d’Estudis Osonencs, 1989, f. XVII

[3] Muñoz, Emmanuele. Constitutiones sinodales dioec. Vicen. Vic: Officina de Petri Morera, 1748, p. 15

[4] Serra, Valeri. Calendari folklòric d’Urgell  [op. cit.], p. 91

[5] Amades, Joan. Costumari català: el curs de l’any. Barcelona: Salvat, 1952, vol.3, p. 245-246

[6] Amades, Joan. Costumari català: el curs de l’any. Barcelona: Salvat, 1950, vol. 2, p. 945

[7] Vilamala, Jordi. “Consueta de la iglesia parrochial de Sant Andreu de Gurb, del bisbat de Vich, dictada per Gaspar Graell y de Boch, preveré i rector de dita iglesia. 1664”. Miscel·lània litúrgica catalana, Societat Catalana d’Estudis Litúrgics, núm 11, p. 201

[8] Vilamala, Jordi. “La consueta de Santa Maria de Folgueroles (Osona): El salvament de la memoria administrativa després de la Guerra dels Segadors”. Miscel·lània litúrgica catalana, Societat Catalana d’Estudis Litúrgics, núm 10, p. 451

[9] El Ausonense, 104, 24 d’abril de 1862, p. 1

[10] La Vanguardia,  27 d’abril de 1930, p. 36

[11] Vich, Joseph-Francisco. Correlativo testimonio entre la ciudad de Vich, y sus ínclitos Patronos S. Luciano y S. Marciano. Vic: Joseph Tolosa, 1783, p. 8

[12] Camps, Ramon M. El día más celebre y más santo para la Ilustre ciudad de Vich. Vic: Imprenta de Soler Hermanos, 1861, p. 16

[13] El Ausonense, 118, 11 de juny de 1862, p. 1

[14] Eco de la Montaña, 119, 19 de mayo de 1864, p. 1

[15] La Vanguardia,  19 de maig de 1926, p. 5

[16] Altés i Aguiló, Francesc X. Missale Vicense 1496. Barcelona: Institut d'Estudis Catalans, 2001, p. 80 i 81

[17] Vilamala, Jordi. “Consueta y nota de diferents cosas de la catedral de Vic, de l’any 1662 (Vic, Arx. Episcopal, Pietat, 12)”. Miscel·lània litúrgica catalana, núm 17, 2008, p. 290

[18] Maldà, Rafael Amat i de Cortada, baró de. Exili de Barcelona i viatge a Vic : 1808. Barcelona : Abadia de Montserrat, 1991, p. 151

[19] Maldà, Rafael Amat i de Cortada, baró de. Exili de Barcelona... [op. cit.] p. 152-153

[20] El Ausonense, 27 d’octubre de 1861, p. 2

[21] Diario de Vich, 147, 27 d’octubre de 1877, p. 1-3

[22] La Vanguardia,  30 d’octubre de 1926, p. 11

[23] La Vanguardia,  29 d’octubre de 1927, p. 17

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